Comentario al libro de Pablo Palazzi

Mi buen amigo Horacio Fernandez Delpech, refractionist y autor de la mejor obra sobre Derecho de Internet en Argentina (que ya va por su segunda edición), ha escrito un comentario para la revista Jurisprudencia Argentina al reciente libro de Delitos Informáticos que publiqué hace unas semanas, va el comentario a continuación.

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La legislación argentina tenía hasta el año pasado una deuda pendiente con la sociedad,  y esa deuda era la falta de sanción de una ley que contemplara los delitos informáticos.El libro de Pablo A. Palazzi que tengo el gusto de comentar, es la primer obra que se dedica a analizar en forma integral esta nueva ley sancionada durante el año 2008, que modificó el Código Penal incorporando los delitos informáticos.Manifiesta Palazzi que no pretende realizar un análisis exhaustivo de la materia sino sólo un breve repaso de la reforma, pero  a medida que seguimos leyendo y nos adentramos en la obra vemos que el libro es mucho mas que un breve repaso de la reforma, ya que la meticulosidad y prolijidad de Palazzi, lo lleva a un análisis profundo de los nuevos tipos penales incorporados al Código Penal y de las diferentes cuestiones vinculadas con los mismos.  En la primer parte del libro, el autor describe el estado de la legislación argentina al momento de la reforma, la necesidad de ésta y las diferentes leyes que se habían dictado en los últimos años y que de alguna manera se habían referido al fenómeno informático.Como bien dice Palazzi en el capitulo introductorio de esta primer parte del libro, es regla constitucional que  no existe delito sin ley previa y  tampoco es posible la interpretación penal por analogía. La ausencia de una ley penal informática nos explica el autor, llevó en muchos casos a declarar la atipicidad de conductas disvaliosas que claramente merecían la protección penal.Comienza así el autor a analizar primero las falencias del Código Penal en materia de tecnologías de la información, y a reseñar algunas normas aprobadas en los últimos años que de alguna forma marcaban un aproximamiento a algunas conductas penales informáticas. Explica así la existencia de normas en la ley de Secretos Comerciales, en la ley Penal Tributaria, en la ley de Derechos de Autor, en la ley de Protección de Datos, en la ley de Firma Digital y en otras normativas, pero, como bien dice Palazzi,  todas esas normativas, a las que analiza, eran insuficientes e incompletas.Afirma así que todas estas limitaciones desaconsejaban la procedencia de reformas parciales, y requerían una reforma general del Código Penal, ya que esas limitaciones sumadas a las características de los delitos informáticos, justificaban un tratamiento especializado.En los apartados siguiente del capítulo introductorio, el autor hace una completísima reseña de los antecedentes de la reforma, describiendo los diferentes anteproyectos y proyectos  que existieron, comparándolos, y explicando cual fue el trámite por el que transitaron. Relata también aquí el autor  algunas circunstancias anecdóticas  ocurridas en el país, como fue el fallo dictado en el caso del hackeo al sitio de la Corte Suprema, o el revuelo mediático creado alrededor de la denuncia de violación de correos electrónicos de periodistas y jueces, todas éstas, circunstancias que ayudaron de alguna forma a que la opinión pública tomara conciencia de que muchas de estas conductas no constituían delito, y a que se impulsara desde diferentes ámbitos  el tratamiento legislativo del tema.La segunda parte del libro esta dedicada al análisis de esta reforma del Código Penal producida en el año 2008 en materia de delitos informáticos.En los siete capítulos que componen esta parte del libro, Pablo Palazzi se dedica a analizar caso por caso la diferentes nuevas figuras penales incorporadas al Código Penal. No es mi intención relatar acá los diferentes análisis e interpretaciones que Palazzi hace de la nueva normativa, pero sin embargo me veo obligado a comentar algunas partes que me parecen de real significación. El capítulo referido al delito de ofrecimiento y distribución de imágenes relacionadas con la pornografía infantil, me llamó singularmente la atención por la meticulosidad,  profundidad y seriedad con que se trata este delicado y preocupante  tema.Todos sabemos que este delito de pornografía infantil era uno de los mas preocupantes en nuestro país, ya que la carencia de una legislación clara, había convertido, de alguna forma a la Argentina, en paraíso de la pornografía de los menores de edad. Destaca acá Palazzi, como ha quedado demostrado que Internet se ha convertido en el medio principal para que pedófilos intercambien archivos y como es un espacio para la atracción y  seducción de menores de edad. Reseña luego detalladamente la Convención de los Derechos del Niño, el Protocolo del año 2003 y la Convención del Ciberdelito. Describe y analiza estos documentos y como ellos influyeron en el nuevo texto aprobado del art. 128 del Código Penal. Analiza luego el nuevo tipo penal aprobado, destacándose, a mi entender el excelente análisis que efectúa del discutido tema de la tenencia sin fines de distribución de este material pornográfico, pero dejo a los futuros lectores del libro que vean directamente en la obra los claros conceptos de Palazzi.Los nuevos delitos contra la privacidad son también  tratados ampliamente en el capítulo III.Acá Palazzi comienza diciendo que estos nuevos delitos contra la privacidad constituyen la reforma mas importante de la ley 26388, y efectúa un impecable análisis referente a la protección de la privacidad, de cual es el bien jurídico protegido y cuales son los marcos legales aprobados en la Argentina y otros países, tema sobre el que sin duda Palazzi tiene una solvencia total ya que es uno de los que mas ha escrito en la Argentina al respecto.

Analiza luego el nuevo texto del art.153 del Código Penal referido a la violación de la correspondencia, y afirma que este nuevo texto no innova mayormente ni crea nuevos tipos penales, sino que únicamente agrega el término comunicación electrónica, para adecuar la norma al fenómeno tecnológico, explayándose luego sobre los antecedentes desde el caso Lanatta hasta a un análisis impecable del verdadero concepto de comunicación electrónica. Palazzi  nos habla también de diferentes supuestos especiales con relación a estos delitos referidos a la privacidad, a los que sería aplicable la nueva normativa. Describe allí los programas espías, distinguiéndolos incluso en dos tipos diferentes. Sumamente interesante me resultó todas esta parte de la obra en particular cuando refiere al acceso ilegitimo y al ethical hacking o cuando se refiere a la ingeniería inversa y las medidas de protección tecnológicas.

Sumamente importante el capítulo referido al delito de estafa informática, en donde primero nos explica las diferentes corrientes mundiales existentes en cuanto a la forma de tipificar este delito, y luego analiza la nueva figura penal y las diferentes formas en que el delito se puede cometer.El delito de daño a bienes intangibles y la distribución de virus informáticos que tantos problemas creó a la jurisprudencia en los últimos años, es analizado ampliamente por Palazzi.

La obra se completa con una extensa bibliografía y un interesante apéndice legislativo.Destaco que pese a tratarse de un libro sobre delitos, creo que está dirigido tanto a penalistas como a no penalistas que necesitan una visión como ésta del delito informático.Creo que se trata realmente de una obra de excelencia, como no podía ser de otra forma proviniendo de Pablo Palazzi, de quien ya conocemos numerosos trabajos y libros.

 HORACIO FERNANDEZ DELPECH

BUENOS AIRES, JUNIO DE 2009

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