Taringa y Cuevana en debate: son lo mismo y sus creadores merecen el mismo destino?

Una nota de mi amigo Eduardo Bertoni (CELE) en La Nación de ayer critica la decisión judicial dictada sobre el caso Taringa…

Por otra parte hoy en La Nacion se publicó una carta de lectores muy interesante que transcribo a continuación pues concuerdo 100% con las conclsiones de sus autores… antes una pregunta que me queda picando, view ¿Cuevana y Taringa, look son lo mismo? ¿Sus creadores terminarán igual?

 

Cuevana y la ilegalidad

Se­ñor Di­rec­tor:

“Nos ha producido sorpresa y profunda desilusión la nota del señor Pablo Sirvén publicada el domingo 27 de noviembre pasado con el título «Cuevana, hospital cenizas de un volcán».

“En palabras de Sirvén, «lo que empezó siendo una divertida travesura de amigos, lo que siguió como una suerte de Robin Hood virtual que reparte gratis a todos lo que otros pretenden cobrar, desde hace un tiempo se ha convertido en un potencial gran negocio». Desgraciadamente, el adjetivo omitido que califica la palabra negocio es «ilegal».

“Casi la totalidad del contenido de películas y de obras audiovisuales que el sitio permite ver están protegidas por el derecho de autor. Esto surge de la ley 11.723, que prevé penas de hasta seis años de prisión y tipifica, si no todas, muchas de las conductas violatorias de los derechos de propiedad intelectual (sean en su faz patrimonial, principalmente acotado al derecho de reproducción, distribución, exhibición, ejecución, o en su faz moral, abarcativa del derecho a la integridad de la obra).

“Cuevana no sólo no tiene autorización de los titulares de los derechos sobre las obras, sino que además evade el pago de impuestos, como el impuesto al video establecido en la ley 17.741, de fomento de la actividad cinematográfica, destinado a solventar al Incaa y asistir económicamente a la producción nacional de cine.

“Cuevana es hoy un santuario pirata, en el que el negocio «genial» está apoyado en la defraudación de derechos intelectuales y la evasión impositiva. Si nadie paga los consumos culturales, terminaremos destruyendo el trabajo del artista. Mientras tanto, 25.000 familias esperan que la piratería no acabe con sus fuentes de trabajo.”

Daniel Parise
Presidente
Rolando Shama
Secretario
Unión Argentina de Videoeditores
uav.org.ar

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