La columna Police Blotter de Declan McCullagh acaba de comentar un caso de Estados Unidos muy ineresante. Se trataba de una persona que llevó su PC a arreglar por un tema de hardware (para instalar un DVD drive) y al revisar los contenidos de la PC el personal del servicio técnico descubrió imagenes pornográficas de menores. Se hizo la denuncia penal y el imputado pidió que se invalidara la prueba. El tribunal no lo aceptó porque sostuvo que él había consentido el acceso al disco rígido al llevar la PC al service, renunciando a su privacidad.
Ver Commonwealth v. Sodomsky (PDF).