Rumores en la web…

Un rumor falso en la web hizo bajar el stock de Apple en un 5.4%. El rumor decia que Steve Jobs había sido hospitalizado. El problema es que ese rumor se orinigó en iReport, youth health la version ciudadana de CNN (algo similar a lo que hace el diario La nación en Argentina con su seccion «Soy Corresponsal»). Todo bien con llevar la web 2.0 a los medios, el tema es quien se hace responsable de las posibles falsedades? Y los efectos en el mercado? y la violación de secretos comrciales como ocurrió en el caso Apple v. Doe… Parece que la web y los blogs seguirán creando problemas legales.

¿Somos todos periodistas? (El caso Apple v. Doe)

Este post comenta el primer caso judicial en el cual un blogger pudo plantear exitosamente que era un periodista y que estaba amparado por la libertad de expresión y el secreto de los informantes a periodistas.. pero deja abiertos varios interrogantes…
Aunque no requiere presentación, sildenafil Apple Computer Inc. es una empresa dedicada a la fabricación de computadores y programas de ordenador de alta calidad. Sus ordenadores son muy utilizados en el ámbito del diseño gráfico, anemia la música y ambientes multimedia. Apple estaba desarrollando un dispositivo que permitiría grabar en forma casi profesional música a cualquier usuario en forma casera usando su programa de ordenador Garageband. Este dispositivo tenía el nombre código de Asteroid o “Q97”, y su existencia era guardado bajo el mas estricto secreto.

Apple Insider y PowerPage son dos blogs (publicaciones digitales) muy populares que publican noticias y diversa información sobre los ordenadores Apple. En noviembre de 2004 ambos blogs publicaron una noticia conteniendo bocetos del dispositivo Asteroid así como también amplia descripción informativa sobre sus características técnicas, anunciando que se presentaría en la feria MacWorld Expo en enero de 2005. El contenido de esta información era muy similar a un informe interno de Apple sobre el producto. La única diferencia fue que en los diseños publicados se había removido la etiqueta que decía “Apple Need-to-Know Confidential”. Como la empresa consideró que su secreto comercial había sido infringido con esta publicación, requirió a los dos sitios de Internet que removieran estos contenidos y le informaran la fuente de la publicación. Ante la negativa se inició un litigio contra los desconocidos acusados de haberse apropiado de los secretos comerciales de Apple y se solicitó como prueba a los blogs que informarán al tribunal la fuente de donde obtuvieron el secreto. Los bloggers invocaron el derecho al secreto profesional de los periodistas.

En primera instancia el tribunal de juicio denegó el pedido de los titulares de los blogs de ampararse en la confidencialidad de las fuentes de información periodística porque sostuvo, -siguiendo el planteo de Apple-, que éstas publicaciones estaban relacionadas con la apropiación de secretos comerciales y que los reporteros no pueden usar sus privilegios para violar la ley o cometer un delito. Concluyó que si bien muchas personas podrían estar interesadas en la información, no era lo mismo “un público interesado que un interés público” (que podría haber justificado la publicación). Por ende les ordenó que proveyeran a la demandante toda la información no publicada en su poder incluyendo la fuente de la misma.

Sin embargo, en apelación, la sentencia del Tribunal de Apelación de California (Sexto disctricto de apelaciones) el 26 de mayo de 2006 (Jason O´Grady et al v. The Superior Court of Santa Clara County, Apple Computer Inc., -real party in interest-, 139 Cal. App. 4th 1423) anuló la sentencia de primera instancia criticándola por diversos motivos. A juicio del tribunal, resultaba aplicable al caso el secreto profesional de los periodistas dispuesto por el common law del estado de California, que evita que el periodista pueda ser condenado por desobediencia por negarse a revelar la fuente. Asimismo resultaba aplicable la libertad de expresión prevista en la Constitución Federal, que veda el pedido de la fuente como prueba en el juicio. Reconoce que Internet plantea peligros para la protección de los secretos comerciales y que por ende la interpretación de esta clase de privilegios debe hacerse en forma restrictiva (como lo argumentaron varios “amicus curiae” que apoyaron a Apple, tal como el de la Internet Technology Industry Council).

Luego el tribunal examina el test judicial para aplicar este privilegio, y concluye que los elementos están presentes para que los peticionarios puedan valerse del mismo. Respecto a la naturaleza de la información, Apple argumentó que la violación del secreto comercial se daba no sólo porque alguien se apropió del secreto comercial de la sede de Apple, sino también por su difusión en Internet cuando quien lo hacia tenia razón para saber que se trataba de un secreto comercial. Para el tribunal esto no influía porque los titulares de los blogs no eran demandados en el proceso sino solo sujetos a los que se les requería producir cierta prueba. Además se consideró que Apple no había agotado todos los medios a su disposición para obtener la información por vías alternativas (vb.gr. obligar a sus empleados a declarar bajo juramento).

Para el tribunal tampoco se había cometido un delito penal y solo se trataba de una cuestión de responsabilidad civil. Finalmente, se consideró que existía un claro interés público en las notas de los blogs demandados, y la cuestión a decidir en el caso –según la óptica del tribunal- no era la simple apropiación de los secretos comerciales de Apple, sino la validez de obligar a periodistas a revelar las fuentes de su información, concluyendo que cualquier prerrogativa que se diera al titular del secreto comercial implicaba restarle derechos a la libertad de expresión. En ese contexto según el tribunal, si ambos derechos no pueden coexistir en el mismo plano, el derecho legal de cuasi-propiedad del secreto comercial debía ceder frente al derecho constitucional de compartir y adquirir información.

El único factor que para el tribunal jugaba a favor de Apple era la “importancia crucial” de la información para poder descubrir la identidad del apropiador del secreto comercial. Pero en un balance total, este único factor no alcanzó para convencer al tribunal de la necesidad de levantar el secreto de las fuentes de información periodística.

La sentencia es de gran interés pues deja abierto el interrogante sobre la posibilidad de que se difundan abiertamente por Internet secretos comerciales de gran valor económico y que quienes los difunden se nieguen a cooperar con las investigaciones judiciales alegando el secreto que fue exitosamente planteado en este litigio que hemos comentado. La facilidad y rapidez con la que es posible armar un “blog” y publicar en Internet datos e informaciones, pondrá en jaque en el futuro la efectividad de los litigios relacionados con secretos comerciales. Imaginense por ejemplo que se difundan los detalles del Iphone varios meses antes de su lanzamiento, y que Apple no pueda hacer nada…
Por otra parte, como cualqiuer otro que a diario escribe en un blog, yo me considero en cierta forma un periodista al publicar mi blog personal y escribir en el blog del foro de habeas data, y me pregunto, no tengo derecho a invocar el secreto de las fuentes previsto en el art. 43 de la Constitución Nacional? Creo que la respuesta es afirmativa… en internet todos somos periodistas…. Pero que sucederá con el amparo del secreto comercial?
por P.A.P.